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EN ARGENTINA EXISTEN MÁS DE CIEN MIL
ORGANIZACIONES
Por Élida Cecconi, Directora Ejecutiva
de GADIS.
Índice de Desarrollo Sociedad Civil
El nuevo contexto latinoamericano se caracteriza por una
serie de procesos como la apertura de mercados,
privatización, reestructuración económica,
democratización, descentralización, las nuevas tecnologías
de la información, nuevos patrones para el manejo de
recursos naturales y el rediseño de instituciones
públicas. En este contexto de transición, las
organizaciones de la sociedad civil también están en un
proceso de redefinición de su rol en el desarrollo social
y económico de la región. Sin embargo, si bien es aún poco
lo que se conoce sobre las características y dinámicas del
sector, se reconoce su creciente importancia en la
formulación e implementación de las políticas públicas.
El proyecto de investigación Índice de Desarrollo Sociedad
Civil de Argentina se propone aportar elementos de
análisis para contribuir a la construcción de una base de
conocimiento sobre el complejo universo de las
organizaciones de la sociedad civil del país.
El libro, recientemente publicado, presenta los resultados
de la medición del Índice de Desarrollo de la Sociedad
Civil de Argentina IDSC, herramienta metodológica diseñada
por GADIS y FOCUS, destinada a observar la evolución de
las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), a conocer y
comparar su grado de desarrollo y nivel de variabilidad ,
entre unidades territoriales determinadas (municipio,
provincia, región, país, continente), tomando en
consideración un conjunto de dimensiones claves que dan
cuenta de su Estructura, Proceso y Resultados.
Antecedentes y estructura general
Para identificar estas dimensiones claves y definir la
estructura general y el procedimiento de cálculo del IDSC,
durante 1997-1998, se realizó un extenso trabajo que
incluyó la revisión de antecedentes internacionales tales
como el Índice de Desarrollo Humano del PNUD, los perfiles
de países elaborados por CIVICUS, los resultados del
Programa Regional de Consultas Nacionales para Fortalecer
la Sociedad Civil en América Latina del BID y el Estudio
Comparativo sobre el Tercer Sector que, a nivel mundial,
desarrolló la Johns Hopkins University. Asimismo, se
elaboraron perfiles de Sociedad Civil de las veinticuatro
provincias del país(1) . Esta tarea mostró que las OSC se
expresan a través de:
* Su Estructura o el andamiaje sobre el cual se eleva el
sector (número de organizaciones, tipo, recursos humanos y
financieros, distribución geográfica, antigüedad).
* El Proceso a través del que operan sus acciones y
desarrollan su ciclo de vida (vitalidad/permanencia;
articulación horizontal y con otros actores; participación
en redes, diversidad temática, institucional,
metodológica; flexibilidad y capacidad de respuesta;
legitimidad social).
* Los Resultados a los que da lugar esta rica experiencia
institucional: tangibles (participación ciudadana,
cobertura de beneficiarios, visibildad, relevancia
económica) e intangibles (aumento de la cultura
democrática y confianza pública).
Así, se definió que la estructura general del IDSC, se
compone de tres Índices Intermedios, de Estructura,
Proceso y Resultados, los que, a su vez, se componen de
Indicadores, cada uno integrado por las variables que se
presentan en el diagrama de la página 14 del libro (ver el
PDF en esta página web) . Una vez recopilados los datos
requeridos para estimar el valor de dichas variables, ya
ponderados, expandidos y estandarizados, es posible
obtener los alcances del IDSC y de los Índices
Intermedios, los que pueden ser utilizados para realizar
comparaciones por separado entre distintas unidades
territoriales. El valor final del IDSC y de cada uno de
los Índices Intermedios obtienen un rango hipotético que
varía entre 0 y 100 puntos (nulo desarrollo y máximo
desarrollo), siendo 50 puntos el promedio. Previamente a
la aplicación a todo el país, el IDSC fue medido en una
experiencia piloto en Formosa, Jujuy, Mendoza, Río Negro y
Santa Fe (2).
Una de las primeras evidencias que surgen del estudio es
que en Argentina, estas organizaciones fueron una
constante en su historia. Las primeras iniciativas datan
de la tradición solidaria preexistente en las comunidades
originales de la región. Sobre esta perspectiva, el
universo institucional, que alcanza a fines del siglo XX
alrededor de cien mil organizaciones, constituye un
fenómeno heterogéneo en términos de estructura asociativa
y de recursos, diverso en relación a la acción que ha
desarrollado, extendido por todo el país, y aún
escasamente conocido, especialmente a nivel local.
Algunas de las principales conclusiones del estudio son:
* El nivel de desarrollo de las OSC en Argentina ha
dependido tanto de las condiciones socioculturales bajo
las cuales la población, el Estado y la asociatividad se
insertaron en el territorio, como de la capacidad del
contexto económico y social de favorecerlo. El progreso
económico por sí sólo no aseguraría un mayor grado de
despliegue de la sociedad civil.
* Se aprecia una gran variación y una inclinación a la
presencia de una mayor cantidad de organizaciones en las
provincias más desarrolladas del país.
* La presencia institucional de las OSC en relación a la
población es significativamente mayor que la presencia de
establecimientos educativos estatales de todos los niveles
y de establecimientos de salud públicos y privados, aún
cuando esta significación no parece estar asociada ni al
horizonte de crecimiento económico ni a la presencia de
población con necesidades básicas insatisfechas.
* Predominan en Argentina las organizaciones creadas bajo
la lógica de la ayuda mutua, que trajeron consigo los
inmigrantes europeos que llegaron al país hacia fines del
siglo XIX y principios del siglo XX, y que alcanzan
prácticamente a 9 de cada 10 organizaciones que hoy
existen.
* La antigüedad institucional parece estar asociada a los
procesos de organización social y política. Decididamente,
las OSC son hijas del advenimiento de la democracia.
* Las OSC de todo el país movilizan una masa de recursos
humanos equivalente al 10,3% de la PEA y al 4,9% de su
población total, entre los que predominan los voluntarios,
que alcanzan
a 7,5 de cada 10 colaboradores.
* La capacidad de movilización de recursos humanos
parecería estar asociada al nivel de desarrollo de las
provincias, a pesar de mostrarse independiente del grado
de satisfacción de necesidades básicas de la población, lo
que pone nuevamente de manifiesto el valor de la
colaboración solidaria, cualquiera sea el contexto social
y de pobreza en que las acciones se desarrollan.
* Los recursos financieros utilizados por el total de OSC,
provienen primordialmente de fondos de origen propio
(cobro de cuotas sociales y venta de servicios, campañas y
rentas del capital); en tanto la presencia de recursos
financieros estatales es poco significativa a nivel
global, colocando a las OSC en un considerable nivel de
autonomía financiera.
* Las OSC en Argentina muestran una notable tendencia a la
formalización que, no obstante, no se traduce en un nivel
de cumplimiento de la normativa que de ello se deriva.
* La tendencia a participar en redes y establecer
articulaciones y complementaciones interinstitucionales
está aun escasamente desarrollada.
* Las organizaciones argentinas privilegian decididamente
la atención del área educación -que es atendida por cuatro
de cada diez-, la cual junto con deportes y recreación,
cultura y salud,
otorgan a las acciones solidarias un perfil tradicional.
* Las OSC de todo el país movilizan una masa de miembros
y/o socios equivalente a la población total. La magnitud
de esta convocatoria, que expone una alta tendencia a
pertenecer a varias organizaciones simultáneamente,
parecería estar asociada al nivel de antigüedad
institucional.
* Los niños y jóvenes predominan netamente entre los
beneficiarios, en transición hacia la inclusión creciente
de la población adulta y de la tercera edad.
* En términos de visibilidad comunicacional, las OSC
muestran una gran variabilidad, la que no se traduce en
capacidad de incidencia en espacios de construcción de
poder público, como lo es el espacio legislativo.
* Finalmente, las OSC poseen una alta incidencia en
educación, considerando que las cooperadoras escolares
representan el 24% del total de OSC de todo el país, y una
bajísima incidencia en salud, que alcanza al 2,3%.
(1)- El Capital Social. Hacia la construcción del Indice
de Desarrollo Sociedad Civil de Argentina .
PNUD/BID/GADIS. Buenos Aires, 1998.
(2)- Indice de Desarrollo Sociedad Civil de Argentina.
Formosa, Jujuy, Mendoza, Rio Negro y Santa Fe.
PNUD/BID/GADIS, Buenos Aires, 2000.
Fuente:
Periodismo Social (Esta
organización colabora con los periodistas para facilitar
un abordaje más equitativo del sector social en los medios
de comunicación con el objetivo de mejorar el diálogo
entre ambos actores. Intenta, así, promover y facilitar la
inclusión de las organizaciones de la sociedad civil en
los medios).
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